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Este pequeño estudio de apenas 50m2, situado en un complejo próximo a la playa del Varadero, en Santa Pola del Este, es adquirido por un propietario que busca rentabilizarlo como alojamiento vacacional.

Para ello, recurre a una reforma que permita adecuarlo al modo de vida y gustos actuales; así como cubrir nuevas necesidades: espacios más amplios y estancias con mayor zona de almacenaje..

Para ello, concebimos el apartamento como una gran suite de hotel, donde las estancias permanecen abiertas y conectadas unas con otras.

La zona de día se resuelve como un volumen único, mientras que los dormitorios se presentan abiertos al salón y orientados a la zona exterior, sólo independizables mediante vidrios y celosías correderas.

Salón, comedor y cocina

Conforman una misma pieza. El objetivo era lograr una distribución que animara a obtener espacios holgados, por lo que optamos por aglutinar usos.

Por otro lado, en lo referente a los materiales seleccionados, la presencia de la madera de roble, aporta calidez al conjunto, a la par que funcionalmente lo hace más resistente

La Cocina

La cocina integrada queda resuelta mediante una encimera en L que alberga los elementos de cocción y agua, y una zona de columnas que contiene el almacenaje de pequeño electrodoméstico y el frigorífico integrable. El conjunto se materializa con un alicatado y el mobiliario de cocina blancos, destacando únicamente el paño de madera que delimita el espacio con el salón.

El Dormitorio principal

Se abre hacia la sala de estar obteniendo una comunicación fluida con la zona diurna, logrando un ambiente más amplio visualmente y permeable. Al tratarse de un apartamento vacacional para estancias de dos o tres semanas, hemos podido trabajar el proyecto alejándonos de los formalismos de la vivienda habitual, y creando soluciones más innovadoras que actúen como reclamo de venta.

El Baño y segundo Dormitorio

De nuevo una celosía de madera y vidrio separa el baño del salón, dejando entrever el interior de la ducha, y ofreciendo un interesante juego en el que la luz cruza toda la vivienda. El interior del baño, se resuelve como el resto de zonas húmedas. Un azulejo tradicional de 10×10 cm, pero en acabado mate, reviste de manera homogénea paredes y suelos. Por último, encontramos un segundo dormitorio que alberga dos camas, una de ellas abatible, y una pequeña zona de almacenaje